miércoles, 18 de mayo de 2011

Hope: Ideas


Encendí los motores de mi nave y despegué hacia el Enclave. Quería volver a trabajar en ella como antes, y lo iba a hacer, pero primero tenía otras prioridades. Tenía que armar mi sable nuevo primero, después de pensarlo un poco decidí que era mejor usar los cristales Damind y Phond en el sable. El Damind me iba a dar más precisión en el golpe y gracias al Phond iba a hacer más daño luego de golpear... Tenía que definir cuál iba a usar como cristal principal, no me disgustaban ninguno de los dos colores…

Después iba a tener que fabricar el talismán para dejar la información a buen recaudo, con el cristal rojo de mi sable actual. Quizás me llevara más tiempo del que tenía planeado, aunque no lo sabía con exactitud, jamás había fabricado algo como eso… Tenía que dejar el disco para el final, a pesar de que tenía más ganas de experimentar construyendo eso que las otras dos cosas. El cristal Nextor lo iba a dejar para el disco, ya que no iba a tener mucha práctica en su uso, tener más precisión en ataque y defensa me iba a ayudar bastante al principio.

Estaba más tranquila ahora, la información del talismán sith estaba a salvo, y ya no iba a tener que hablar sola frente al Consejo. Esperaba que Liz estuviera de acuerdo con lo que quería proponerle a la Orden… A mi modo de ver era la mejor opción para todos, no iban a molestar a Ariella, Todrik iba a poder seguir cuidándola como siempre y yo iba a poder buscar siths en espacio republicano sabiendo con bastante precisión donde iban a encontrarse… Mientras me daba tiempo de descubrir dónde estaba el susodicho planeta y cómo llegar rápidamente allí. No era mi idea ir por el momento, pero quería tener la ubicación exacta y un sistema para llegar rápidamente por si acaso.

En mi mente comenzó a surgir una pregunta ¿qué pasaría si intentaba modificar un hiperimpulsor para ser usado con la Fuerza? La teoría indicaba que se podía llegar de un punto A a un punto B a través de la dimensión hiperespacial en mucho menos tiempo de lo que se tardaba realmente. Esto había sido aplicado a los hiperimpulsores, haciendo posibles los viajes por la galaxia a la velocidad de la luz… pero ¿qué pasaría en el caso en que se pudiera canalizar el flujo de la Fuerza a través de los viajes hiperespaciales? Si yo podía por ejemplo, acelerar la velocidad en que se bajaba normalmente la información de un sistema a un soporte usando tecnosincronización, tenía que haber una forma de hacer lo mismo con un hiperimpulsor, pero no era lo mismo manipular información que contraer de alguna manera el espacio y el tiempo a la vez…

Tenía que hacer algunos cálculos… pero no era tiempo para eso ahora…

Recordé la primera vez que había hablado con Todrik, me había enfadado tanto que no quería volver a verlo nunca más… eso me hizo reír. Seguramente Liz también se iba a reír cuando lo supiera… ¿cómo había cambiado tanto mi percepción desde esa vez a hoy? No había pasado mucho tiempo… ¿Veinte días quizás?

Por una parte había cambiado mi percepción de todo, de la orden, de los jedis, de la misma forma en que veía a la Fuerza, y eso ya de por sí era mucho, si lo pensaba así no era tan raro… pero más allá de eso, él no era como me había mostrado ese día, esa era la faceta que usaba para mostrar frente a los jedis, así como yo mostraba mi faceta de “niña buena” frente a la Orden mientras les ocultaba la posible ubicación de un planeta sith.

Ahora que lo conocía un poco más sabía que él no era así, era solo su fachada. Pero esa fachada que antes me repugnaba ahora me causaba mucha risa, y me había costado mucho reírme después de lo que había pasado, y ahora era tan fácil… y no solo me hacía reír, me hacía sentir cosas que creí que no iba a volver a sentir nunca más…

En ese momento volví a pensar en lo que iba a proponerle a la Orden, y me di cuenta de que no lo había hablado con él aún, supuse que iba a estar de acuerdo pero ¿si no era así? Tenía que consultarle primero, mejor era contarle antes que tener que solucionarlo una vez que ya lo hubiera dicho enfrente de todos. Estaba bastante distraída últimamente tendría que haberle hablado de esto en persona… pero ya no había remedio, quedaba poco para la reunión.

“Todrik, voy a proponerle algo a la Orden pero quiero saber primero si estás de acuerdo. No me preguntes por qué no te lo dije antes, no sé, estoy muy distraída últimamente. Me quedé pensando en lo que dijiste, que la gira de Ariella estaba planeada meses antes de que llegaran ustedes al planeta, y evidentemente a ella la están buscando. Es la mejor forma que tengo para saber dónde van a estar los siths y cuando. Sé que ella no va a querer dejar de cantar, y la admiro por eso, también sé que vos la vas a proteger de los siths, pero si son demasiados vas a necesitar ayuda, y la verdad es que yo los quiero ver muertos. Así que voy a pedirle a la Orden que me deje irme con ustedes, no como jedi de la Orden, porque es obvio que nos están esquivando, solo voy a ir como guardaespaldas de Ariella. Si me lo permiten, les pediré que me dejen ir con mis antiguos compañeros.”

Era la mejor opción para matar a los siths, pero también era la mejor opción para estar con él. Me alegré que ahora no solo matar a los siths fuera lo que me impulsara a seguir adelante…

“Y yo que pensé que ibas a buscar una excusa para escaparte de mí. La idea me parece genial....¿que querés que te diga? ...euuu… ¿los Jedi tienen prohibido el alcohol o algo así? Suerte, linda, cuidado con los escaneos mentales, y mejor esperá el que hablen ellos... tengo un mal presentimiento de todo esto...”

No podía culparlo por el mal presentimiento, yo tenía esa sensación hace rato.

“¿Y por qué iba a buscar una excusa? Sos mi camino hacia los siths. Claramente no voy a perder semejante oportunidad. Los jedis no prohíben el alcohol al menos hasta donde sé ¿tenés planeado unirte a la orden? Eso sería muy gracioso."

"¿Yo jedi? Sí, claro, el día que todos los sith se hagan luminosos... capaz. Te preguntaba lo del alcohol porque en mi nave hay mucho y vamos a viajar juntos si sale bien tu propuesta a tus jefes".

Me reí.

"No me afecta si en tu nave hay alcohol o no, yo no tomo pero no me importa si los demás lo hacen".

Mi corazón ya nunca iba a estar completo, pero el pedacito que quedaba, pequeño como era, ya se lo había entregado a él, y a pesar de que hacía muy poco que lo conocía estaba segura de que él iba a poder cuidarlo mejor que yo.

lunes, 9 de mayo de 2011

Hope: Todrik


Las siguientes horas las pasamos juntos, abrazados en el sofá del living entre las cajas que estaban apiladas por todos lados.
Yo tenía los cristales en la mano pensando cómo los iba a usar.
-Podría usar el Nextor para mi sable nuevo…
-Deberías usar el Damind, es mejor para sables de luz.
-¿Y dejar el Phond para el disco?
-¿Por qué no?
-Podría hacer un sable con dos cristales… el Nextor y el Damind.
-¿Y qué vas a hacer con el que está ahora en tu sable?
-Una especie de servidor portátil, va a almacenar mucha información…
En ese momento me di cuenta de que no había ido a la nave de la orden para bajar los datos del talismán sith, y quizás ya hubieran bajado la información al servidor de la orden. Había dejado los datos en una burbuja de tecno-sincronización, pero se iban a dar cuenta de que había más datos de los que se veían…
-¡MALDICION!- dije y me levanté de repente.
-Estoy de acuerdo- dijo Todrik y se rió.
-¡Me hiciste olvidar que tenía algo muy importante que hacer!
Enseguida me levanté y fui directo a mi nave. Él me siguió.
-Bueeeno, perdón ¿te puedo ayudar?
Eran las cuatro de la tarde, con suerte podía llegar a tiempo antes de que bajen la información, y si no iba a tener que hacer limpieza.
-No, salvo que quieras venir al espacio-puerto de la orden y explicarles por qué no fuiste ayer.
-De hecho, si tendría que ir... además es el único espacio-puerto del planeta, tuve que ir para entrar.
-¿Y vamos a dejar a los chicos solos?
Qué bueno era saber que no era la única que se había olvidado de algo importante.
Sonreí.
-Bien pensado, anda, te espero.
-Voy a volver rápido, no creo que tengas tiempo ni de extrañarme.

Subí a la nave pensando que quizás la idiotez era contagiosa, pero a la vez no me podía borrar la sonrisa del rostro.
Llegué en una media hora, me saludaron como era rutina. La nave estaba donde la había dejado pero habían entrado algunas personas de mantenimiento. Fui directo al puente de mando para verificar la información, como creía, ya habían vaciado la computadora de la nave y habían enviado todo al servidor de la orden. Nada que no pudiera solucionar pero iba a llevar más tiempo.
El contenido estaba encerrado y protegido por varios walls que se activaban solo si veían que “había algo ahí”. Agradezco que en la Orden no tienen mucha idea de estas cosas y ni se dieron cuenta de que estaban bajando más contenido del que “se veía”.
Iba a tardar tres horas en bajar el contenido a mi nave, así que aproveché para borrar huellas mientras tanto. Pedí acceso normal, podría haber forzado la entrada con Tecnosincronización pero eso iba a ser mucho más sospechoso, y además era normal que yo ingresara con mi código al servidor. Solo necesitaba mostrar que estaba revisando los datos del viaje mientras borraba lo demás sin dejar rastro.
Cuando encontré la información y empecé a bajarla escuché que alguien me saludaba.
-Caballero Hope ¿cómo está?
Era un jedi Zabrak, bastante joven, sabía que había sido nombrado caballero recientemente.
-Buenas tardes- le respondí.
-No se la ve muy seguido por el Enclave- se acercó.
En la pantalla solo mostraba que estaba rastreando información, así que no había ningún tipo de riesgo, pero me estaba poniendo nerviosa así que supongo que lo traté más fríamente de lo normal. Le hablé mientras seguía trabajando en lo mío.
-Estaba en misión, llegué ayer.
Sabía que el chico no tenía idea de máquinas o de computadoras. Pensé que todo eso era por culpa de Todrik, aunque no podía culparlo porque ahora me caía demasiado bien.
-Por aquí estuvo todo tranquilo parece...- comenté.
-Sí, todo estuvo bien...que la Fuerza te acompañe!
Se debe haber aburrido de que no lo haya mirado siquiera.
Traspasé toda la información, sin dejar huellas y por si acaso también la aislé en mi nave. Ahora solo tenía que trabajar en el talismán y traspasar la información y todo estaría a salvo.
Mientras estaba trabajando me informaron que el maestro Soslan llegaba en dos horas y media, lo que me daba tiempo para volver a casa. Cuando me estaba alejando los vi en el radar, no los saludé, ya iba a haber tiempo para eso en la reunión. Me alegraba que esta vez no tuviera que estar sola, ya estarían allí Liz y los demás para acompañarme.

¿A qué hora era la reunión? No me acordaba, revisé la información y vi que tenía un mensaje de la Orden avisando que la reunión se pasaba para las 24 hs. porque tenían cosas que discutir con el nuevo miembro del Consejo. Genial, iba a poder cenar tranquila.
Sabía que desde las 21 iban a estar discutiendo sobre política y realmente no era algo que me moría por ir a escuchar.
Bajé de la nave, Todrik estaba practicando, parecía feliz de poder usar de nuevo la Fuerza como antes.
Me besó y notó que yo quería descansar así que me dijo que iba a buscar algo a su nave.
Entré a la casa y me tiré en un sillón pensando “Eso estuvo demasiado cerca”.
Ariella estaba cocinando, me alegré de no tener que irme rápido como la otra vez. Alex estaba practicando en la otra habitación.
-Huele bien.
-Gracias. Sos el primer Jedi con el que hablo que no me quiere reclutar.
Me reí y ella también lo hizo.
-No me gusta forzar a la gente a nada.
Siguió trabajando en la comida, no sabía qué era pero olía muy bien. Me sorprendí mirando hacia la puerta ¿Dónde se había metido?
-¿No hay otra forma de hacer las cosas que no sean esas guerras que hacen ustedes y los sith?
-Supongo que sí, pero somos demasiado ciegos para ver opciones.
Yo no iba a ser la primera en intentarlo.
-Yo no quiero agarrar un arma nunca en mi vida, ni hacerle daño a nadie.
-Eso está muy bien, hay otros que lo harán... Yo perdí a toda mi familia en las guerras. Supongo que no soy el mejor exponente para intentar otras opciones.
Puso cara triste y me preguntó:
-¿Los querías mucho?
-Sí, los quería mucho.
-Yo quería mucho a mi familia hasta que me di cuenta de que se estaban aprovechando de mí.
-Eso debe haber sido muy duro... y triste.
-Cobraban carísimo los recitales, se gastaban la plata, me hacían trabajar aunque estuviera cansada...- se le cayó una lágrima.
Me acerqué a ella, y me dejó que la abrazara.
-Yo lo que quería era que todos me escuchen, no me interesa la plata- dijo y se puso a llorar.
-Tranquila, no hay que pensar en lo que ya paso, ahora tenés un guardaespaldas que te quiere mucho, y no le digas que te dije esto, pero creo que te quiere como si fueras su hija. Seguramente te va a proteger por siempre, tengas plata o no.
Ella sonrió y se secó las lágrimas.
-Perdón
-No pidas perdón, llorar hace bien, no es bueno reprimir las lágrimas.
Empecé a poner la mesa justo cuando Todrik entró por la puerta. Noté que iba a levantar los platos con telekinesis pero enseguida se controló y los fue a buscar.
Me reí.
-¿Viste? No es tan difícil- le dije.
-Igual, insisto, a la Fuerza no le importa. Pero bue…
-¿Cómo sabes?
-Cuando la Fuerza se lastima, se nota. Lado Oscuro se llama.
El Lado Oscuro no lastimaba a la Fuerza era otra forma de verla, pero no iba a ponerme a hablar de eso ahora y la verdad tampoco quería contarle a él mi paso por el Lado Oscuro.
-Interesante visión, mientras no termines creyendo que sos su amo supongo que está bien.
-Nadie es el amo de nada, son ficciones de la gente eso ¿para qué querría ser el amo de algo? es algo que nunca entendí.
-Hay gente que le gusta.
-Sí, bueno... qué sé yo... la verdad me parece bastante inmaduro “OOOHHHH SOY EL AMO DE LA GALAXIA” tarado.....
-Bueno me alegra saber que no te vas a convertir nunca en emperador- En ese momento me vi de nuevo por un segundo en la visión, al lado de la Estrella de la Muerte- Es un alivio para la galaxia- finalicé.
-Gracias
No estaba molesto por el comentario, pero me acerqué a él y lo abracé. Él me besó y nos quedamos así abrazados.
-Debería ir a la reunión de tu Orden- se rió- en algún momento.
-Supongo que no tenés mas opción... ¿será muy sospechoso que lleguemos juntos?
Aunque lo dije como si no me importara en lo más mínimo.
-Los Jedi son todos chusmas, bueno menos vos. Como vos quieras, es tu Orden, no la mía.
-Supongo que habrá que respetar las formas...
-A menos que tengas ganas de hacerte la rebelde.
-Solo por el pequeño detalle de que no informe que estabas acá.
Me besó de nuevo.
-No creo que tengan mucho margen para hacerse los exquisitos. Por cierto, ¿dijeron algo interesante anoche?
-Lo más interesante fue la traducción de la visión que tuve...
Y lo dije con un tono de que quizás no era lo más conveniente hablarlo en ese momento.
-¿Quien la hizo? ¿la sith?
-Sí, veo que estas informado.
-Sale en los diarios, quien es miembro del consejo Jedi, Caballero Hope. Son muy famosos ustedes. Mira.
Agarró su datapad y me mostró el diario, en la portada estaban Kalissa, Derlin y un hombre que supuse era Soslan debajo de un titular que decía que asumiría como miembro del Consejo.
-Ah, el Maestro Soslan, él fue el que me enseñó a usar el sable de luz. Que raro que haya aceptado, siempre fue un Jedi "del pueblo" digamos.
-No me digas “caballero Hope” no me gusta ¿Soslan fue el que te enseñó?
-Sip, hace como quince años.
-Quizás aceptó porque no le quedo otra opción
-Ya veo...
Se quedó pensando pero al rato ya se había olvidado.
-Estaba pensando que no cruzamos sables aun...
-¿Estás preparado para perder?
-No sería quien soy sino hubiera perdido nunca
-Bueno supongo que me tengo que ir... aunque primero voy a probar lo que cocinó Ariella.
Dije eso pero se notaba que tenía pocas ganas de soltarlo.
-Bueno, si querés vamos juntos y ya
Y se rió.
-No, mejor voy primero
-Bueno
Lo besé y lo solté, recién en ese momento él me soltó a mí. Estoy segura de que si hubiera querido irme antes no hubiera podido escaparme.
La comida que preparó Ariella estaba muy rica, me hubiera gustado quedarme un rato más allí, esa reunión me recordaba a las cenas familiares, en ese mismo comedor, muchos años atrás…
Fui a mi cuarto y me puse la túnica jedi, iba a llegar una hora antes si me iba en ese momento así que salí afuera hacia mi nave para partir.
Que alivio era saber que no iba a estar sola esta vez…

Cuando me dirigí a la nave pensé que no quería llegar temprano y la verdad era que seguía haciendo tiempo para estar con él. No me preocupé más, total a él no le importaba llegar tarde.
-Yo no voy con la nave hasta el Enclave, la dejo en el espacio-puerto de al lado y llego con la speederbike, así que si salimos al mismo tiempo va a estar bien, yo voy a llegar despues.
-Entonces si podemos entrenar un rato- sonreí.
Teníamos poco tiempo pero me alcanzaba para ganarle.
Encendí mi sable que brilló rojo en la oscuridad. Activé mi poder para saber sus movimientos antes de tiempo pero me sorprendió saber que él también lo manejaba. Genial, iba a ser más divertido. Su sable era verde, tenía un cristal Viridian.
Al poco tiempo de empezar me di cuenta de que su técnica era bastante superior a la mía pero yo lo superaba a él en el manejo de la Fuerza.
Aún así algunos golpes pasaron mis defensas. Decidimos dejarlo en un empate.
-Pense que iba a ser mas fácil- me reí- Ahora voy a tener que ir a bañarme, en fin, supongo que llegar quince minutos tarde no hará nada.
Él se rió.
-Te estoy contagiando.
-La verdad que sí, y eso no puede ser nada bueno...
-Depende el punto de vista
-No creí que pudieras usar sentir en combate, me sorprendiste.
-Me gusta sorprender.
-Igual podrías mejorarlo, aunque eso haría que puedas ganarme, no me conviene enseñarte.
-¿Cuál es el problema con que te gane? ¿orgullo Jedi? Seguro encontrarías un truco en algun momento. Nadie gana siempre.
-Supongo que algo de eso hay, igual voy a enseñarte.
-Gracias.

jueves, 5 de mayo de 2011

Hope: Entrenamiento


Me desperté cuando el sol dio en el vidrio de la ventana. Quería seguir durmiendo me sentía cansada, los ocho días que había estado en el Lado Oscuro se notaban ahora en mi cuerpo. Parecía como si me hubieran golpeado, no sabía si era un cansancio físico, o mental, probablemente una mezcla de ambas.
En la mesa de luz había una bandeja con el desayuno, no era nada que hubiera visto antes, pero olía bien. Salí de la habitación con la bata y me senté en el comedor.

-Prima, tu invitado me ganó de mano y preparó el desayuno.
-Hola Alex, eso parece…
Lo probé, no estaba nada mal, me iba a servir para recuperarme del cansancio que tenía a pesar de que recién me había levantado.
Ariella estaba terminando su desayuno, y no dijo palabra, supuse que aún me tenía miedo, esperaba que se le pasara pronto. Por la ventana veía como Todrik intentaba arrojar sin demasiado éxito el disco sin usar la Fuerza.
-¿Dormiste bien?- le pregunté a Ariella.
-Sí, es muy tranquilo este lugar, gracias señora- dijo respetuosa.
Ese “señora” me hizo sentir vieja, y además me miraba con cara de desconfianza. Supuse que estaba incómoda por el hecho de que yo era jedi.
-Sentite como en tu casa. Cualquier cosa que necesites no dudes en pedirlo a Alex o a mí.
Ella asintió con la cabeza.
Terminé el desayuno y volví a mi cuarto para ducharme y vestirme. Busqué ropa cómoda, de esa que usaba siempre para estar en casa, un jogging, una remera, nada muy rebuscado. Después me fui afuera, a ver como entrenaba Todrik. Seguía ahí, no se había movido.
-Buenos Días.
Seguí con la vista el disco, se notaba que sin estar encendido necesitaba mucho más envión al arrojarlo.
-¿Que tal la reunión con el Lado Burócrata de la Fuerza?
-Mejor de lo que esperaba, aunque seguramente pasen unas dos semanas hasta que tomen una decisión. Con mucha suerte.
-Oí que después de las masacres, lo que quedaron no son tan malos.
-No es que sean malos...- el comentario no me hizo mucha gracia, yo había perdido a muchos seres queridos en la guerra. No lo había dicho con intención, pero me molestó por un segundo- por cierto, no dije que estabas acá.
-Saben que estoy en el planeta, supongo que habrán usado sus poderes para saber dónde.
Dejó de arrojar el disco cuando volvió a su mano, se acercó un poco y se sentó en el pasto.
-¿Solías vivir aquí?
-Sí, esta era mi casa en mejores épocas.
En ese momento me di cuenta de que estaba llamando a las guerras mandalorianas y a la Guerra Civil Jedi "Mejores Épocas".
Encendí el sable y me puse a practicar como solía hacerlo por las mañanas. Recordé esas mejores épocas cuando practicaba con papá en ese mismo jardín.
-Estas épocas no son tan malas, ¿que las hace malas para ti?
-No es que sean malas, son nostálgicas.
-¿Algo que recordar, entonces?
Noté que en ese momento miró la hora, seguramente estaba contando las horas y los minutos que faltaban para que pudiera usar la Fuerza otra vez. Su humor había ido empeorando a medida que pasaba el tiempo, aunque no se había quejado ni una vez.
No le respondí rápido a propósito. Él me miraba esperando la respuesta.
-Muchas cosas... te está costando el entrenamiento parece.
Y me reí.
Cerró los ojos y se rió, estaba tirado en el pasto, con el disco al lado.
-Digamos que no es lo más divertido que hice en mi vida. O sea no me importa sudar o estar 4 días sin dormir, pero taparme los oídos así es algo a lo que no estoy acostumbrado...
-Bueno pensá que ya queda menos- y me volví a reír.
Él se rió también y se tiró boca arriba en el pasto mirando el cielo.
-Tienen un lindo planeta. Entrene con un Jedi una vez, pero no fue tan cruel…
-No es lo mismo aprender a usar un sable que las artes de sentir en la Fuerza
-Hey, ¿cómo sabes que fue eso lo que fui a entrenar?
-No es muy difícil, está claro, tenés un sable de luz, y evidentemente entrenaste con un jedi para eso.
-Algunos de los míos saben usarlo, pero mi maestro quiso que tenga "entrenamiento Jedi genuino"
-Y siendo vos supongo que ni se molestó en entrenarte a sentir la Fuerza.
-Entiendo- volví a las formas con el sable.
-Algo me entrenó, pero he notado que tengo un problema ahí ¿Saben "ellos" que Ariella está acá?
-Yo no se los dije, y no pienso hacerlo.
-Dejame adivinar, la quieren cuidar.
-Adivinaste
-Pucha, esperaba que ya fuera "muy vieja"
-Les dije q si habías matado un sith eras perfectamente capaz de cuidarla, creo que estuvieron de acuerdo.
-Gracias por el cumplido. Por cierto, ¿algo que deba saber en particular, para golpear a esos tipos? No tuve gran experiencia con ellos, era bastante joven durante la Purga Jedi, donde también nos persiguieron a nosotros.
-Seguramente van a intentar que dejes a Ariella en la academia... te van a intentar convencer de que es lo mejor…
-Sí, lo intentarán, pero ella me paga para que la cuide de ellos.
Estaba segura de que si no le pagara lo haría de todas formas, me parecía que solo cobraba para no admitir que la quería.
-Supongo q lo harías gratis de todas maneras.
Me miró raro.
-Quizá, si ella no pudiera pagar... nosotros creemos que debemos ayudar al que lo necesita. Pero en ese caso, debería entrenarla, enseñarle a sobrevivir sola cuando yo no esté.
-Nosotros no tenemos un consejo ni una orden. Muchos de nosotros ni siquiera se llaman a sí mismos Zeison Sha.
-Entiendo, quizás no vendría mal que la entrenes un poco, solo para su defensa.
-Ella no quiere aprender, dice que la Fuerza no es para andar manipulándola, me sorprende alguien de su edad con ideas tan sofisticadas.
-Entonces espero q siempre tenga dinero para contratar un guardaespaldas. O que alguien pueda persuadirla de cambiar de opinión.
Se quedó pensativo cuando dije eso, pero mientras me seguía mirando.
-No seré yo, y no dejaré que nadie lo haga, mientras sea su guardaespaldas al menos, como sea, odia las armas.
-Está bien, no hay que obligarla si no quiere. La fuerza no implica solo manejar armas.
-Que malos ejemplos somos de eso... Casi no hay tradiciones de la Fuerza que no usen armas...
La mayoría de las que había se unieron a los Jedi para no ser pasto de los Sith. Es una maldita guerra de la que no se puede salir sin pelear y convertirse uno mismo en soldado. Mi maestro odiaba el combate. Cuando estalló la Guerra Civil Jedi y los Sith se pusieron a cazar a cualquier Force User, el escapó a las Regiones Desconocidas.
-Bueno, algunos eligen eso, otros eligen morir- y miré mi casa vacía.
-¿Perdiste mucha gente en la guerra? Lamento haber hablado de "masacre" de manera liviana antes. Gracias por no enojarte.
-Quedamos solo cuatro, mis tíos, los padres de Alex, él y yo. Ya lo asumí, no voy a enojarme por eso.
-Debe haber sido muy duro ¿y además de tu familia? ¿había algo más?
-Dicen que los Jedis no tienen parejas, pero no todos se manejan así...
-Sí, tuve pareja, también murió.
Cuando dije eso miró para abajo y no dijo más nada. Pero no pasó mucho hasta que habló de nuevo.
-Entonces conociste el amor, muchos Jedi murieron sin saber lo que es. Y todos los Sith.
-Sí, pero supongo que no soy el común de los jedi.
-¿Y qué hay de vos? ¿Los Zeison Sha que opinan al respecto?
Se rió.
-No nos gusta prohibir cosas a nadie. No tenemos en absoluto ningún problema, de hecho ni se nos ocurriría tenerlo. En cuanto a mí, hubo alguna cosa, pero jamás funciono, es complicado adaptarse a mi estilo de vida. Especialmente en medio de una guerra donde yo era un blanco elegible por uno de los bandos y el otro me vivía acosando con "¿por qué no te nos unes?". Es complicado encontrar a alguien en una situación así, y que dure.
-Sí, quizás tenés razon, aunque yo no lo veo así…
-Tranquilamente puede ser lo contrario, podes aferrarte a lo que si tenés y que eso te de fuerza, lo entiendo... no me paso... las personas con las que compartí algo tuvieron miedo de lo que pasaría, o yo de no poder protegerlas de lo que vendría de estar conmigo…
-A veces no podes proteger al otro aunque quieras, el amor no es total dependencia.
-Yo pienso lo mismo... quizá el problema es que nunca estuve cerca de alguien que no fuera dependiente...
-Supongo que es lo lógico teniendo en cuenta el trabajo que haces.
Me pregunté qué hacía hablando de esas cosas con él, era mejor cambiar de tema. Apagué el sable y le dije:
-¿Podrías enseñarme a usar el disco no?
-¿Eh? creí que era tu turno de dar clases... así no te puedo enseñar nada.
-Recién estabas practicando sin usar la Fuerza.
-A duras penas, muy duras… y muy penas
Me reí.
-Bueno, supongo entonces que habrá que esperar, no quiero que rompas ningún vidrio. Nos quedan dos opciones: o seguimos ordenando cosa que me vendría bien porque necesito algunos materiales... o te doy una clase teórica.
-Eso me gustaría más. Después podemos ordenar mejor, cuando yo pueda usar telekinesis, y más rápido- sonrió.
Me agarré la frente, no tenía remedio. Me senté en el pasto no muy lejos de él, pero tampoco tan cerca.
-Por cierto, si te pedí que me enseñes sentir, ¿por qué me prohibiste usar toda la Fuerza, incluso Sentir?
-Porque mi teoría es que justamente por usar la fuerza para cualquier pavada te cuesta sentir las cosas.
-Puede ser…- respondió pensativo.
-Usas la fuerza para alterar y controlar todo, pero no podes ver un sith cuando lo tenés enfrente ¿sentiste el lado oscuro del sith?
La pregunta era para saber a qué nivel estaba.
-Sí, eso sí, pero solo después de que sabía que estaba ahí.
-Entiendo... bueno miralo de esta forma, sentir en la Fuerza es como tener un sentido más, un sentido que está más allá de los otros. Supongo que conoces a los Miraluka…
-Sí, los conozco. Bastante.
-Ellos no ven con los ojos pero 'ven' a través de la Fuerza
Asintió, parecía que tenía ganas de probar, pero se controló.
-Digamos que eso hice yo al pedirte que no uses la fuerza, apagarte los otros sentidos.
Me paré y le mostré que se podía caminar con los ojos cerrados. Volví a sentarme donde estaba, sin abrir los ojos.
-La Fuerza está en todos lados, por eso es fácil, todo se puede 'ver' en la Fuerza. Naves, sistemas informáticos, animales, siths…
-Pero apagar la fuerza es diferente, es como sacarse todos los sentidos a la vez.
Noté otra vez que se moría por probar lo que yo estaba diciendo.
-No son todos los sentidos, solo lo que implica usar la Fuerza. Tus sentidos existen aunque no los uses.
Tenía que probar algo, levanté una pequeña rama con telekinesis y se la tiré en la cabeza. Me estaba divirtiendo bastante.
Él reaccionó y la esquivó. Había usado la Fuerza pero no fue intencional.
-EEEY

-Mi teoría era correcta no se puede apagar del todo.
Me morí de la risa.
-Eso no fue gracioso, que seas tan linda también tiene un límite a lo que te puedas abusar- refunfuñó y me causó más gracia por lo que me seguí riendo un rato más.
-No me estoy abusando, recién usaste la Fuerza, no lo hiciste intencionalmente, pero reaccionó ante el peligro. Bien... ya no tiene sentido el ejercicio anterior, te voy a dejar usar la Fuerza, pero NO para cualquier cosa. Solo podes sentir, nada más, nada de leer mentes, freír cerebros, ni mover cosas, solo podes Sentir.
Agarré un pañuelo y le vendé los ojos.
-¿La famosa piedad Jedi?- me dijo mientras se dejaba enmascarar.
-No es piedad, se llama aprendizaje.
Ahora me sentía observada en la Fuerza, lo que era peor que antes y me ponía más nerviosa.
-Que bien que se siente, ojalá todos pudieran aprender.
Su sentido estaba desbalanceado, y tampoco era muy amplio. Me puse fuera de su radar, me tuve que alejar bastante, no era tan malo después de todo, solo le faltaba enfocar más el poder.
-No te muevas de ahí y buscame.
Al principio estaba algo perdido, hasta que lo que hizo fue expandir su sentido y ganar rango perdiendo definición. No tardó mucho en encontrarme.
-Bueno, ya es suficiente de buscarme a mí…- me ponía nerviosa que me mirara de esa forma- hay un hangar cerca de mi casa, trata de encontrarlo, no es lejos.
-No es el mismo incentivo.
Se puso serio, parecía que ahora sí no tenía idea de cómo encontrar el lugar.
-Trata de sentir tu entorno, primero lo cercano, y después más lejos.
Lo primero que hizo fue agacharse, se sacó los guantes y tocó el pasto. Después tocó la tierra, caminó hacia la parte embaldosada y se agachó de nuevo para tocar el piso. Después se acercó a la pared y la tocó. Por último fue hacia los árboles y tocó la corteza.
Empezó a caminar hacia una parte despejada sintiendo el aire.
-¿No me das una pista? ¿De que está hecho el hangar? No me vas a decir, ¿no? ok, mejor así.
Caminó un poco más, pensó, iba a señalar un lugar pero se arrepintió, pensó de nuevo y señaló:
-Allá, justito.
-En 20 minutos te va a matar el sith.
Me reí y él también se rió.
-Bueno, no se puede todo
-Bastante bien para empezar, no te desanimes.
Se sentó en el piso y dijo:
-De esta manera uno ve las cosas como son, y no trata de acomodarlas a su gusto. Me gusta tu ejercicio. No es lo único…
-Igual hiciste trampa, tendrías que haberlo hecho sin tocar nada, solo sintiendo la Fuerza.
Obvié por completo el otro comentario.
-No se me ocurrió otra cosa, pero estaba usando la Fuerza... solo que se me ocurrió ver que vibración tenían... después busque algo que vibrara a hueco contenido...
Su forma de verlo era bastante mundana, supuse que eso no lo iba a poder cambiar pero mientras le sirviera para detectar a los siths no importaba.
Le dije que buscara otras cosas, pero sin tocar nada esta vez. A medida que iba practicando encontraba las cosas más rápido.
-Podrías ayudarme a buscar unos cristales ya que estás. Necesito dos.
-¿Cristales para sable de luz? ¿En ese quilombo? Uy, perdón.
-Sí, en ese desorden. Es parte de tu entrenamiento.
-Muy bien
Otra vez parecía bastante perdido, pero no se quejó.
-¿Qué cristales eran?
-Tomate tu tiempo, si encontrás todos te enseño como se usa sentir la Fuerza en combate.
Sentí otra vez el radar sobre mí pero fue solo un segundo, después se fue hacia la puerta de casa.
Tardó quince minutos en encontrar el primero.
-¿No puedo usar telekinesis no?
-No
-Esta abajo de ese motor hiperespacial roto
Levanté el motor con telekinesis y esperé que lo agarrara. Yo ya lo había visto pero no se lo dije. Bajé el motor.
Cuando terminó el ejercicio me dijo:
-Bueno, maestra, ¿pase mi lección? ¿Puedo abrir los ojos?
-No. Salvo que quieras dar por terminado el entrenamiento.
-No quiero dar nada por terminado. Ni siquiera pasaron mis 24 horas sin Alterar la Fuerza.
-Bueno, entonces no te podés sacar la venda.
-Pero sos la instructora, podes darme un descanso cuando quieras.
-Descansá todo lo que quieras, pero sin sacarte la venda.
-Está bien... Mientras tanto te cuento...
-El disco se arma con chatarra. Tú debes encontrar los componentes y darle la forma que quieras, no hay dos discos iguales, ni siquiera funcionan igual algunos, se le hacen pequeñas modificaciones al sistema, o sea se arma lo mismo pero de otra manera...
-Supongo que en mi cuarto tengo chatarra que podría usar...
Mi cuarto era un caos de herramientas y piezas de cualquier cosa, naves, droides, máquinas. Lo único que estaba libre era la cama.
-Por como vi tu casa, estoy seguro que comprendes la idea...
-Entiendo perfectamente.
Me puse a buscar por ahí cerca partes que pudieran servir.
-No es cualquier chatarra, debe tener algún significado para ti. Aunque se lo des en el momento.
-Todo en estas cajas tiene significado para mí, no será difícil. Por cierto, noté que tu sable no tiene botón- dije mientras miraba un pedazo de droide que había encontrado en una caja.
-No, se enciende con telekinesis, igual que el disco, de ese modo, solo lo puedo usar yo.
-Eso me pareció bastante útil, creo que lo voy a aplicar en mi nuevo sable.
-¿Te vas a hacer otro sable?
-Sí, voy a hacer otro, pero el mío se va a prender con tecnosincronización.
Supongo que me preguntó porque era raro que un jedi cambiara su sable, salvo que tuviera algo que dejar atrás…
Seguí buscando entre las cajas, siempre había sido así, no podía quedarme quieta durante mucho tiempo. Siempre estaba haciendo algo.
Todrik me miraba en la Fuerza y eso no me preocupaba, pero me ponía bastante nerviosa.
-Así que sos una sincronizadora... que útil eso.
-Bastante... es mi poder favorito.
-Es una habilidad muy poco común.
-No es una habilidad que pueda usar cualquiera. No se puede enseñar, supongo que viene en la sangre.
-Ya veo...
-Igual si se pudiera, sería otro precio
-¿Qué me cobrarías?
Me había metido en terreno escabroso yo sola.
-Voy a ser sincero con vos, nosotros sabemos aprender por imitación, así que si te la veo hacer, es probable que la aprenda. Así que, decí tu precio
Maldición, me había metido en ese dilema yo sola. Se paró del sillón donde estaba sentado, yo solo atiné a decir:
-No lo sé, tendría que pensarlo bien.
Contesté lo primero que se me vino a la mente. Seguí revisando las cajas pero los nervios no me dejaban concentrarme en lo que estaba buscando.
Además me sentía muy observada desde la Fuerza lo que no ayudaba mucho. Lo bueno era que no estaba tratando de leerme la mente.
No se siguió acercando y cambió de tema, supuse que para darme algo de espacio que por cierto lo estaba necesitando.
-¿Te gusta la música?
-¿Hay alguien que no le guste?
Pensándolo bien ahora no me acordaba cuando había sido la última vez que había escuchado música.
-Preguntaba por algo en particular.
-Supongo que soy muy clásica para la música.
Recordé que en otras épocas había tenido mi datapad lleno de música clásica.
Se volvió a sentar y sacó un artefacto de su traje. Era pequeño y parecía un trompo. Lo hizo girar y cuando tocó el piso hizo un ruido gracioso, pero al rato ese ruido se convirtió en una melodía. Yo conocía, era muy famosa y una de mis favoritas. El sonido parecía como si viniera de una cajita de música pero era el aparatito con forma de trompo que vibraba contra el piso. No hablé hasta que no terminó.
-Quinta sinfonía en do mayor para piano.
-Sí, uno de mis favoritos.
-Es raro ese reproductor de música
Nunca había visto nada igual, parecía un juguete.
-No la reproduce, la toca. Es un pequeño droide que no usa electrónica, pura relojería, pero si oye una vez una canción, puede tocarla, en donde sea.
-Pensé que ya no existían esas cosas
-¿En que planeta?- sonrió.
-¿Lo puedo ver?
Era más fuerte que yo, tenía que saber como funcionaba.
-Miralo
Era como una mezcla de computadora a válvulas y reloj, pero con componentes diminutos. La única parte "electrónica" era una especie de memoria, y no parecía electrónica, parecía más Tecnoforce, como los holocrones ¿quién lo usaría en algo tan chiquito?
Lo dejé en el piso esperando que arranca otra vez.
-Tenes que decirle que querés que toque.
-¿Cómo?
-Habla, como se habla con los droides.
Eso era fácil
-Sonata número cinco en LA menor.
El pequeño droide empezó a rebotar de nuevo y a largar sonidos sin sentido hasta que empezó a ejecutar la melodía que le pedí. Me quedé agachada al lado como una nena chiquita viendo su juguete favorito.
Sentí que me acariciaban el pelo…
-Perdón
Se paró del sillón y caminó hacia donde estaba, volví a ponerme nerviosa como antes.
-Hope.....
Se paró delante mío también en cuclillas, como si estuviera mirando al robot, pero yo sabía que no lo estaba haciendo. Tenía los ojos tapados y yo sentía que me estaba mirando a mí en la Fuerza.
Hubo un silencio incómodo, no sabía que decir, estaba totalmente paralizada.
-¿Cual es el precio de un pedacito del corazón de un Jedi?
Me acarició la cara y yo estaba demasiado paralizada como para impedirlo, y después me dio un beso suave y delicado. Y yo le correspondí el beso.
Casualmente cuando terminó la melodía sonó una alarma como de despertador.
Todrik susurró:
-Mis 24 horas.
Me empecé a reír y él se rió conmigo. Me abrazó fuerte contra su pecho.
-¿Siempre hacés esto con tus maestras?
-Nunca tuve maestras mujeres, así que a lo mejor sí ¿Y tú, es una reacción normal en tus alumnos?
-No tengo alumnos, a veces enseño algunas cosas pero no soy maestra.
Él volvió a besarme.
-Bueno, podés estar contento, soportaste 24 horas sin usar la Fuerza. Al menos no como solés usarla.
-Aha... Me enseñaste muchas cosas hoy... quizá más de las que crees.
-Quizás si soy buena maestra…
-Excelente, y sabe la Fuerza que soy un alumno difícil...
-Pero todavía no te podés sacar la venda- sonreí.
Se empezó a reír.
-Como diga Maestra.

Hope: Orden


Cuando escuché descender la nave salí a verla. No me sorprendí de lo que estaba viendo en absoluto. Era una nave de la que se habían hecho pocos ejemplares, una nave de coleccionista. Había sido el modelo más popular y rentable de la empresa XX del planeta independiente Hapes, pero después de eso la economía del planeta quebró y no se fabricaron más, lo que la hacía muy costosa. Tenía mínimo doscientos años.
-Veo que coleccionás naves antiguas- le dije cuando bajó- Modelo XX, 35 metros de largo, de la fábrica XX que dejó de producirse hace 200 años.
-Veo que sabes de estas cosas...
-Algo sé…
-No, no colecciono naves, colecciono cosas en general...me gusta que las cosas que tengo hayan tenido algun significado para el que las fabricó. Si sos coleccionista, creo que me vas a matar... Le puse otro hiperimpulsor, los de hace 200 años eran un poco lerdos- sonrió.
-Lo imaginé. No soy coleccionista, de hecho mis naves nunca las dejo como salen de fábrica.

Quizás eso fue lo que me impulsó a ir a buscar mi nave, no lo sé, lo que sí sabía era que ya estaba lista para reencontrarme con ella.

*****

Subí a la nave, abrí la compuerta del techo del hangar para sacarla y sentí como se elevaba con algo de esfuerzo. Hacía mucho que no la usaba, no era por la falta de mantenimiento sino por la falta de uso. Me alegraba mucho volver a pilotearla. Quizás para algunos fuera un cacharro viejo, pero yo la quería mucho.

“Ya vas a volver a ser la de antes”

Decidí que iba a llevarla ese día al enclave jedi. En ese momento recordé que (el Mandalore) no iba a asistir, Liz todavía no había llegado, y Todrik se quedaba… iba a estar sola frente a ellos. No tenía miedo, pero no quería estar sola… en fin, al menos iba a estar acompañada de mi nave.
Cuando entré a la casa me di cuenta de que era más tarde de lo que suponía. La comida olía muy bien, le dije a Alex que empezaran a cenar sin mí y fui a mi cuarto. Me puse mi túnica jedi de color violeta y colgué el sable a mi cintura, tenía que ser una niña buena hoy en la reunión.
Llevé los restos y las cosas del sith a la nave y fui a cenar, ya casi era la hora, así que comí muy rápido. No quería irme sin cenar después de que le había pedido a Alex que cocinara. Era más importante eso que la orden, todo era más importante que la orden…

Subí a la nave, ajusté algunos timones de vuelo atmosférico y chequeé los sistemas, todo estaba en orden.
Todrik estaba afuera mirando la nave, lo escuché por el comunicador cuando dijo:
-Es una nave corsario del sistema XX ¿Como la conseguiste? Las usaron en su guerra contra XX
-Sabía que era una nave de guerra ligera pero no tenía idea de dónde venía, por lo general nadie reconoce el modelo original.
-Está bastante modificada sí, pero esa proa es inconfundible. Son RAPIDAS... O lo eran, hace 300 años...
-Sí, mi padre me dijo que era preferible el modelo XX, pero me gustó más esta. No soy coleccionista, simplemente me gustó, la modifiqué a lo largo de diez años. Igual sos el menos indicado para hablar…
Su nave no era mucho más nueva…
-Bien reparada, esta nave es mucho más rápida. Se ve que tienes buen ojo.
-¿Insinuás que no la reparé bien?
-¿Por qué?
-Dijiste que bien reparada es más rápida.
-Hasta ahora no hubo nada que no te haya visto hacer bien.
¿Me había puesto a la defensiva? No le de di importancia a su mensaje halagador y esperé que respondiera.
-Sencillamente decía que supiste ver una gran nave... No necesito la Fuerza para saber que estas un poco nerviosa.
-Cualquiera lo estaría si tuviera que ir a la orden a decirles que volvieron los siths
Dije eso pero no era cierto, no estaba nerviosa por eso.
-Ellos ya saben eso, en fin, no te molesto mas... por cierto... dijiste que te hice reír...me gustaría saber quien fue el que te hizo llorar...
Y se fue sin decir más.
Había estado un rato largo lavándome la cara para que no se notara eso, era más perceptivo de lo que esperaba, y no había usado la Fuerza…

Me dirigí hacia el enclave, para hablar con el “consejo de ancianos”. Dejé puesto el piloto automático y me concentré, usé la Fuerza tanto para estar tranquila como para escudarme y que no pudieran leer en mi mente lo que no quisiera que leyeran.
Pensé que iba a llegar tarde, pero al final llegué temprano, eso era típico de mí. Estacioné la nave en el gran espacio-puerto y me dirigí hacia el enclave.
El lugar está hecho de piedra pulida, es un gran conjunto de pasillos que dan a lugares abiertos con vegetación, o a pasillos cerrados y no hay casi habitaciones. Entré y me senté a esperar, estaba demasiado tranquila, de hecho estaba más tranquila que cuando salí de casa y tenía al lado al Zeison Sha…
Cuando me avisaron que me iban a recibir bajé las enormes escaleras, el Consejo se reunía en el tercer subsuelo. Había llevado un droide para que transportara el cajón que alojaba las cenizas que habían quedado del sith. Me recibieron dos miembros del Consejo.
-Buenas noches maestros- saludé cortésmente.
-Que la Fuerza te acompañe, caballero Hope- me saludó el maestro Bao-Dur.
No me saludó con gran ceremonia, lo que me ayudó a soportar mejor la situación.
-Ya que sus compañeros no llegaron, y este señor Zeison Sha tenía cosas mas importantes que hacer esta noche…
Lo dijo con ironía pero tranquilo, hablaba con suavidad, no forzado. No comenté nada al respecto sobre lo del Zeison Sha.
-He venido lo antes posible a dar el reporte- quería que las cosas no se alargaran más de lo necesario así que fui directo al grano.
-Bien, ¿estas son las cosas?
-Sí, y esos son sus restos.
-Un talisman Sith... hmmm
-Sí, es extraño, no me atreví a inspeccionarlo.
-Hizo bien, este aparato requiere sincronizarse con el, y esta sintonizado al Lado Oscuro.
-Pero sí tuve una visión cuando toqué el sable.
-¿Una visión?- eso lo dijo el otro miembro del Consejo que estaba allí, la maestra Brianna que había recibido el sable.
-Sí, si quieren puedo relatárselas, o escribirla, lo que prefieran.
-No, no, relátela
-Bien, lo que vi no es alentador, vi un templo sith.
Empecé a relatar lo que vi y a la mitad el maestro Bao-Dur se levantó y dijo:
-Quizá necesitemos a la Maestro Marr…
-¿Prefieren que espere a la maestra?- pregunté.
En ese momento escuché una voz también muy suave pero más baja que la del Zabrak.
-Bienvenida.
-Gracias maestra- respondí.
Terminé el relato, sin omitir ningún detalle. Relatar esa visión hacía que fuera mucho menos sospechoso el hecho de que no había tocado el talismán. Aunque no admití que lo había hecho adrede.
-La caja negra de la nave no tenía ubicaciones, me dijo, ¿verdad?
-Ninguna ubicación, podrán verificarlo al verla.
-Maestro Brianna, el sable- le dijo Visas Marr.
La maestra Visas había sido sith, y ahora estaba en el consejo… eso comparado a que ocultara información a la Orden era NADA en comparación… Tenía que tener paciencia y actuar como la niña buena que todos creían que era. Tomó el sable y miró con ojos ciegos. No era irrespetuoso así que continué con lo que estaba diciendo.
-Como ya había informado en mis reportes, en ambos planetas donde estuvimos tuvimos conocimientos de "cultos" al Lado Oscuro, y salvo que sea casualidad, creo que hay algo que no estamos viendo, o mejor dicho, algo que no quiere que lo veamos. Creo que no fueron suficientemente cuidadosos, y mis compañeros y yo los vimos. Están escapando de la Orden.
-Eso siempre es posible, Caballero Hope, pero no debemos sacar conclusiones apresuradas.
Estaba segura que me iban a decir algo como eso…
Noté que la maestra Visas se había quedado paralizada frente al sable.
-Creo que no es tan apresurado como cree maestro, está claro que están buscando gente para unirla a su lado, y los que buscan, son fuertes en la Fuerza. Un matukai, una chica que cura enfermos terminales, un culto oscuro en un planeta lejano. No puede ser casualidad.
-De ningun modo creemos que sea casual, pero si no encontramos una dirección, estaremos corriendo el riesgo de dividir nuestro esfuerzo sin resultados.
-No digo que hagamos eso, ellos nos ven venir, y se ocultan, eso es lo que hizo el último sith. Aprovechó un corte de energía y caos en la ciudad para entrar, pero no estaba allí.
Me escucharon con atención cuando dije eso.
-Sabía que llegábamos, es de público conocimiento, y se ocultó. Había estado esperando el momento justo, cuando lo encontró entró al planeta e intentó llevarse a la muchacha. Claramente estaba esperándola allí antes de eso.
-Veo, trabajan con cuidado, como siempre que no tienen ventaja
-Si ven la caja negra, no tiene direcciones, pero puede verificarse que había estado hace cinco meses en ese planeta. Claramente están interesados en esa niña. Y claramente, nos esquivaron a nosotros. Dos veces, en el planeta XXXX y en Ungul.
-Entonces, quizá sería lo mejor que el Agente Independiente nos dejara custodiar a la niña, no vendrían a buscarla aquí...- dijo la maestra Brianna.
Lo suponía, sabía que alguien lo iba a “sugerir”.
-Creo que si mató un sith, es perfectamente capaz de hacerlo.
La maestra Visas nos interrumpió de repente a ambas para traducir lo que había visto en el sable del sith.

"Ustedes son los primeros de muchos, el primer paso de un camino que nos llevara a la conquista de la galaxia de una vez por todas”
"Pero será un camino en puntas de pie, porque no tenemos fuerza para una marcha triunfal, no aún"
"Hemos tenido que terminar su entrenamiento mejor... ustedes son la esperanza del imperio, tienen la oportunidad de hacer historia..."
"No fallen"

Decía más cosas, pero nada más en concreto, hablaban de un plan que quizás podía llevar siglos y que para llevarlo a cabo había que empezar en ese momento.
Eso no podía estar bien, nada bien…
-Estos no son los Sith con los que pelearon nuestros predecesores recientes...
-Si me permiten recordar un suceso... ya habíamos tenido conocimientos de un sith en el Outer Rim... hace aproximadamente un año, quizás no sea un hecho aislado.
-Tenemos presente su enfrentamiento con Darth Vatever.
-Creo que no es un asunto para tomar a la ligera, y claramente, si los buscamos como jedis, no los vamos a encontrar.
-No lo estamos tomando a la ligera, Caballero Hope. En esa ocasión, corríjame si me equivoco, también era un culto local, dominado secretamente por un Sith, y el Caballero hubo de infiltrarse...y el combate le costó la vida.
-Eso fue lo que pasó, sí.
-En fin, todas estas pruebas son evidentes, pero ninguna es concluyente.
Me controlé una vez más… Simplemente dije:
-Es cuestión de investigar más a fondo.
-Es evidente que hay Siths, sobrevivientes o diferentes de los anteriores, y es evidente que estan en espacio republicano..
-Eso es indiscutible
-Y es evidente también que nos están esquivando.... Ya que otros Jedi no reportaron nada.
-Se están ocultando bien, quizás fuimos afortunados, o la Fuerza nos guió.
-Pero para decidir un curso de acción, necesitamos alguna guía más precisa. Hoy estudiaremos los objetos. Mañana llega el nuevo Maestro del Consejo, el Maestro Soslan. En cuanto él asuma su asiento, podremos observar todo esto con más detenimiento.
Noté que las maestras iban a decirle algo, pero se callaron, seguramente era porque yo estaba allí. No me preocupó en lo más mínimo, quería irme de ahí rápido.
-Mañana intentaré sincronizarme con el Talismán.
-Si es que la reunión política no nos toma cuatro días- comentó Brianna.
Yo opinaba que cuatro días eran poco para la burocracia de la orden, pero no lo comenté, obviamente.
-Esperemos que no, aunque sabemos que hay otras cosas que tratar también…
Que inoperantes que eran, ¿qué cosa más importante había que hablar sobre cómo tratar el tema de los siths y su posicionamiento dentro de espacio republicano? Y no solo eso, sino también la seguridad de los Force Sensitive de la galaxia…
-Todos los caballeros que tienen informacion al respectro y los maestros del consejo han sido citados... Nada es más importante, pero si no nos organizamos entre nosotros primero, es inutil que salgamos a perseguir Siths.
-Entonces estaré aquí mañana.
-La esperamos.
-Que la Fuerza la Acompañe.
-Que la Fuerza los acompañe.
Salí del enclave pensando que quería sacarme esa túnica, pero que no había sido tan malo como esperaba. Al menos entendieron que los siths estaban ahí y nos estaban rehuyendo. Subí a la nave de mal humor, pero cuando la encendí me sentí mejor. Por suerte había sido corto.

Lo que no iba a ser rápido iban a ser las decisiones, esperaba que con mucha suerte estuviéramos allí unos quince días. Me di cuenta de que lo mejor que podía pasar era que me dejaran hacer lo que quería, sin preguntar mucho.
Quería llegar a casa y dormir, necesitaba descansar, la reunión había sido corta, pero me había agotado mentalmente. Esperaba que Alex hubiera limpiado mi cuarto, sino iba a usar cualquier otro.
Cuando llegué revisé los cuartos, todos estaban dormidos, el Zeison Sha dormía apaciblemente como un cachorrito.
Me reí y me dirigí a mi cuarto, por suerte no era tarde y podía dormir hasta la mañana.

Hope: Recuerdos


Faltaban pocas horas para ir a la reunión de la orden, decidí que sería bueno antes de eso relajarme un poco, no tenía que reaccionar de ninguna forma que pudiera resultar sospechosa, solo relatar los hechos, y ocultar los que no quisiera que se supieran, pero para eso necesitaba tranquilidad mental... y ahora en la casa se me complicaba un poco eso. Había un lugar al que podía ir y abstraerme de todo. Decidí ir a buscar a mi bebé.

-Alex.
-Sí, Hope ¿necesitás algo?- estaba preparando la cena cuando entré a la cocina.
-No, solo quería avisarte que voy a salir una hora. Voy a estar en el angar.
-¿Tenés un angar?
-No está lejos, voy a ir a buscar mi nave.
-¡Ah bueno! la cena va a tardar un poco así que te espero... te esperamos- corrigió.
-No voy a tardar mucho.

Fui a pie, no era muy lejos y la noche estaba perfecta para pasear. Ambas lunas daban suficiente luz como para llegar sin problemas a mi destino. Llegué a la puerta e introduje el código, lo recordaba bien, era una variación aleatoria de la fecha en que había conocido a Clint. La puerta se abrió con un ruido sordo, entré y la vi, brillante como siempre, ni siquiera el polvo que la cubría podía palidecer su belleza.
Puse mi mano sobre el frío acero, hacía tiempo que no navegaba en ella, la extrañaba.

-Papá, quiero esa- le dije señalando un antiguo modelo de unos 90 metros de largo. Ya no se usaba, y se notaba que esta nave particularmente estaba bastante usada.
-¿Estás segura Hope? ¿No preferís esa? Es más nueva y veloz.
-Me gusta más esa- le sonreí.
-Bueno, la nena decide- le dijo al comerciante.
-¡Gracias papá!

Recuerdo que lo abracé fuerte, me había prometido que iba a regalarme una nave el día que me nombraran caballero, y eso ocurrió a los quince años cuando logré infiltrarme en el sistema de la orden y probar que el software para bloquear virus y hackers era una risa. Me pregunto si todavía usarán el wall que yo creé en esa época.

-Guau, es grandísima...
-¿Te gusta? La estoy mejorando, papá me compra los materiales que le pido. Le voy a agregar dos toberas.
-Debe ser lindo tener una nave propia...
-Si querés te la puedo prestar ¿Sabés pilotear?
-No...
-No hay problema, yo te enseño.
-¿Cómo es que sabés tanto de naves?
-Cuando era chica mi abuelo me dejaba ayudarlo a reparar las naves de la casa. Es un juego para mí.
Él se río.
-Es raro que una chica sepa de estas cosas.
-¿En serio? Para mí es normal. Vamos, entremos, seguro querés verla por dentro.

Ese recuerdo tenía por lo menos diez años. Sonreí. Éramos tan pequeños e ingenuos en esa época... Hacía un año que no iba allí, no quería volver porque todo en esa nave me recordaba a Clint, pero ahora, me alegraba haber vuelto. No me dolía recordarlo, al contrario, me hacía bien...

-Hope, ¿cuántas más modificaciones le vas a hacer a esta nave?
-No lo sé... supongo que hasta que me reuna con la Fuerza, pueden ser varias.
Dejé la llave que estaba usando, me acerqué a él y lo abracé.
-No me avisaste que venías- le sonreí.
-¿Tengo que avisarte que vengo? No siempre vas a cumplir veinte años. Es una única vez en la vida.
-¿Hace ya cinco años que nos conocemos no?, pasa rápido el tiempo.
Cuando me separé de él noté que le había manchado el traje con la grasa que tenía en las manos.
-¡Te manché la ropa!
Él se empezó a reír.
-Ni que fuera la primera vez...
-Lo siento...
-Está bien, es mi ropa de viaje. No voy a usar esto hoy en la fiesta.
-¿Te vas a vestir elegante?
-No es que me guste demasiado... pero sí. Siempre en tus fiestas todos están elegantes, no quiero desentonar.
Recuerdo que me reí y lo volví a abrazar sin preocuparme por mancharlo de nuevo.
-Clint...- lo miré a los ojos, él me miró fijamente con sus ojos grises. Me acerqué a él y lo besé en los labios. Él pareció sorprendido, pero me correspondió el beso, por un largo rato.

Entré a la nave, había olor a encerrado, dejé la compuerta abierta y entré. Encendí los sistemas con tecnosincronización. Enseguida las luces titilaron y se encendieron en el techo.
Encendí los extractores y me senté en el asiento del piloto. No pude evitar recordar la primera vez que estuve allí con Clint, nuestra primera vez...

Demasiados recuerdos, había dejado todas las cajas con las pertenencias de Clint allí, había decidido no volver a pisar esa nave nunca. Y sin embargo, ahora me sentía bien estando allí.
¿Por qué no recordar algo tan hermoso? Los hermosos recuerdos que tenía con Clint, ¿por qué enterrarlos?
Había fotos en las cajas, regalos que me había hecho en cada uno de mis cumpleaños. Toqué las pulseras que tenía en las muñecas, siempre había estado conmigo a pesar de que intenté reprimir los recuerdos.
Empecé a revisar las cosas, había algunos datapad que no recordaba, uno era el de Clint.
Lo encendí sin problemas, sabía su clave, y aunque no la hubiese sabido él sabía que yo podía leerlo sin problemas.
Tenía sus cosas, la música que le gustaba, los mensajes que yo le enviaba, los registros de sus búsquedas cuando yo le pedía algo imposible de conseguir... y él lo terminaba consiguiendo.
Había un archivo que se llamaba "Para Hope" estaba fechado dos días antes de que pasara lo que pasó.

"Hope, sé que en algún momento vas a ver esto, no sé cuando será, pero sé que lo harás. Sé que vivirás más que yo, estoy seguro, y lograrás superarlo, porque siempre lográs superar todo lo que te proponés.
Te quiero pedir perdón, no quise contarte nada para no ponerte en peligro, sé que esta será mi última misión, lo vi en la Fuerza y no hay nada que hacer.
Entré en una espiral de la que no logré salir, me atraparon y aquí estoy ahora, en el ojo de la tormenta. Espero que no quieras acompañarme, no pude decirte que no cuando quisiste venir conmigo, me cuesta tanto decirte que no... No sé por qué estoy grabando esto... quizás es porque no quiero que pienses que no te quise. Te amo Hope, más que a nada, y todo lo que estoy haciendo es para conseguirte un futuro en donde puedas vivir en paz. No pienses que no confié en vos, siempre lo hice, de hecho confiaba más en vos que en mí mismo. Pero hay muchas cosas que sé que no vas a poder ver, aunque yo quiera mostrártelas, son cosas que vas a tener que ver por vos misma. Sos una excelente mujer, una excelente jedi, y la mujer que amo desde el día en que la vi por primera vez. Recordame como siempre fui, ese soy yo, no hay otro Clint. Te amo Hope, y te voy a estar esperando."

Las lágrimas cayeron antes de que siquiera me diera cuenta de que lo hacían. Yo también lo había amado, con toda mi alma, y él como siempre tenía razón, ahora veía cosas que antes no veía... Siempre me conoció más que yo misma.
Dejé el datapad adentro de la caja y la cerré. La bajé de la nave y la llevé a un rincón de la bodega donde guardaba las piezas para la nave.

"Gracias Clint, te prometo que voy a intentar ser feliz"

Diario de Liz VI


"Buscar, encontrar y neutralizar adeptos oscuros, estudiar la fuerza, organizar tareas medicas a gran escala, operar como agentes de paz en zonas problematicas, en fin, cosas que solo nosotros podemos hacer"

Esas palabras de Soslan se clavaron directamente como una daga en mi corazón.

¿Qué demonios estuve haciendo? Sólo cuando me asignaron la misión hice eso. Estuve siempre escapándome. Escapándome del dolor. Cuando Tessa murió me fui con Arten. En Lucazec sólo me quedaba ser una sacerdotisa y sufrir en silencio. Me dejé llevar. ¿Abracé los ideales jedis? ¿O sólo me convertí en jedi por él?
Cuando Arten se fue, acepté ser maestra en Taris. Otra vez escapaba del silencio y la soledad. Nunca enseñé demasiado los ideales jedis, creo que nunca los registré demasiado. Eso se los dejé a Soslan.
Ahora que "Tessa" se volvió a ir y he aprendido a sobrellevar su ausencia... Soslan volvió a mostrarme que mi egoísmo me había cegado. Siempre lo hizo. Siempre me guíe por lo que quería para mí. Siempre me abandonaban a mí. Nunca pensé en ellos, sino en lo que ellos me daban. Nunca pensé en hacer las cosas de verdad por mí misma, sino como una forma de no sentir tristeza.
No puedo estar sola, creo que ya lo aprendí, pero no puedo faltar a una causa si no voy a centrarme en ella.
¿Porqué te hiciste jedi, Kalissa? ¿Para olvidar?
Yo... no sé.

-No, Liz, lo hiciste para que lo que pasó en casa no pasé nunca más. Para que no haya más víctimas como yo. Para que nuestro dolor sea solo nuestro, y nadie más tenga que vivirlo. Para proteger. Para aprender. Para amar. Para que tu corazón se llene de luz.

Tus palabras reconfortan mi alma, amada mía. Siempre lo hicieron y siempre lo haran.
Este viaje debe haber sido lo más difícil de mi vida. Más difícil que perderte, porque ahora acepto tu partida. Más difícil que redescubrirme, porque ahora abrazo con convicción unos ideales que nunca medité en demasía. Más difícil que seguir adelante, porque sin nada son esas convicciones las que me fuerzan a seguir.

No quiero más el silencio, Tessa. Quiero seguir adelante. Ser jedi. Abrazar el ideal. Poco me importa la política de la Orden. Prefiero embarcarme en una nave, caer en un planeta y hacer algo. Basta de compadecerme, no soy una niña frustrada que perdió su amor y se dedica a llorar. Quiero no serlo al menos. Quiero ser fuerte.

-Sonreí, sos más linda.

Gracias Tess. No sé que haría sin vos. Ahora ya no te veo todos los días, pero mi alma está más calma. Ahora tengo a Derlin, que me inspira confianza y al que quiero mucho. Soslan y yo hemos limado diferencias, puede ser algo duro, pero su corazón es inquebrantable. Creo que puedo llamar a Hope amiga. E incluso el mandalore, dentro de su actitud, se me hace tolerable. Hay muchos chicos que tienen que aprender esos ideales.
¿Te acordas de nuestra pradera? Quiero hacer una escuela jedi ahí. Y honrarte, Tessa. No como una heroína, sino como una persona que dio su vida protegiendo aquello que ama. Solo los jedis protegemos. Buscamos la paz y la armonía. Quiero proteger tu legado.

-Te estaré esperando. Pero tienes que desandar tu camino, Liz. Yo estoy en la Fuerza. Sólo cuando sea tu momento, y tu corazón lo sabrá, nos juntaremos por siempre.

Sí. Así será. Ahora, debo encausar mi vida. Ya tengo con y para qué.

...........................

¿Dónde estarás, Arten? Me gustaría ayudarte.

Derlin (Charla con Soslan)

Derlin

Ya habían pasado varias horas desde que Derlin se puso a la tarea de ordenar la habitación de la Kalissa, había ordenado bastante, pero aún era un desastre, la maestra ya no estaba, se había ido a ver a los nuevos aprendices y quizás al guerrero… el también tenía que ir a hablar con alguien pensó mientras doblaba otra prenda mas y la guardaba. Cuando finalmente salió de la habitación apoyo lo mejor que pudo el trozo de puerta que había cortado contra la puerta, para que al menos cubriera un poco la vista del caos que aún quedaba en la habitación.

El padawan se encamino a la habitación de su maestro, pero para su sorpresa lo encontró mucho antes, en un mirador observando el vacio, meditando quizá. Derlin se acerco tranquilamente, no se molesto en cubrir su deseo de golpear a su maestro por haber dejado en tal estado a una persona que ya estaba mal.

-maestro

-Derlin – le contesto sin girarse -¿Como esta Liz?

Soslan espero unos momentos antes de dar finalmente la vuelta y recibir en plena cara el golpe de su padawan. El padawan, en cambio, sintió como si hubiera golpeado un árbol de levas, sentía como su mano latía, pero lo ignoro y simplemente la sacudió.

-La maestra Kalissa ya no piensa en quitarse la vida –Contesto con tono de reproche

-No pensé que hablaba en serio, es evidente que queda poco que enseñarte y a mí no me queda nada. Manejaste esto como yo no pude hacer, ni siquiera me di cuenta de la gravedad del asunto – Soslan espero unos segundos antes de continuar mientras Derlin se paraba junto a él para observar por el mirador -Liz es poderosa en la Fuerza, pensé que su conexión sería suficiente para alejarla de pensamientos con poco sentido...evidentemente me equivoque...

-No es algo de lo que este particularmente orgulloso, maestro… por cierto, necesitare mudar a la maestra Kalissa de habitación, y equipo para reparar una puerta

-Eso es un problema menor en este momento... –contesto mientras se sujetaba la mandíbula -buen golpe , ¿pero por que no te sientes orgulloso? no entiendo, mas allá de que tengamos la costumbre de evitar el orgullo por filosofía... Pero si es verdad lo que dices, acabas de salvarle la vida a alguien, eso siempre es algo que debe reconfortar, no importa el precio...

-No es por eso, es que creo que lo hice bastante mal… ¿cómo murió la esposa de la maestra?

-En Lucazec, luchando contra la ocupación de Czerca apoyada por una guarnición Sith. Czerca funciono en buenos tratos con ellos, por eso, además de por ser cliente de muchos grupos esclavistas, fue que el Maestro Bao Dur les declaro la guerra a muerte sin cuartel, y la verdad que yo estuve de acuerdo… No se los detalles, se que fue en combate y que ni ella ni Arten pudieron salvarla

-¿Arten?

-Conocí a Arten de la Orden, mucho antes que a Liz...era un Echani Caballero Jedi, algo cuestionable en su entereza con el lado luminoso, pero era noble, y efectivo… sabe la Fuerza que necesitábamos gente efectiva en ese momento, nos estaban masacrando

-ah, creo que debe ser el del funeral

-Un buen día desapareció, uno más de tantas bajas que habíamos tenido. Lo habían capturado los Siths, de eso me entere después, y lo llevaron a Lucazec, al cual habían convertido en planeta prisión, allí conoció a Liz y a sus Hermanas, que Vivian oprimidas por los Siths y algunas vendidas como esclavas por Czerca

-y fue el quien trajo a la maestra ¿que es de ese planeta ahora?

-Si, lo liberaron, y él las ayudo, era un Jedi muy competente en combate, sobre todo como táctico, los Siths le tenían mucho miedo, el hizo Jedi a Liz… - Espero unos segundos y agrego -Y tuvieron un romance después de que la esposa de ella murió, pero Arten cayo al lado oscuro y se fue, él y Liz hacían el trabajo sucio de la orden, asesinaban agentes Siths y políticos corruptos, la Orden Jedi nunca había trabajado así, pero después del ataque de Darth Revan y Malak y de la guerra sucia de los Señores Sith, parecía una política razonable – volvió a hacer una pausa - Siempre estuve en desacuerdo, pero no se...Atton es un tipo muy cuestionable... era Asesino Sith antes de hacerse Jedi... no sé cómo se mantiene del Lado Luminoso de la Fuerza... Atton es el miembro del consejo que patrocinaba los asesinatos...Arten y Liz se reportaban con el… había algunos otros, no más de 6 o 7

-por lo que me dice Arten no pudo mantenerse

-No, lo único que NO puedo criticarle a Atton es que nunca le pidió a nadie hacer nada que el no hiciera...siempre mantuvo sus manos sucias....

-¿cree que le asignen otro trabajo a la maestra?

-No tengo idea, la orden ha vuelto a su estado pasivo, pero ustedes dicen que aparecieron de nuevo los Siths – Volvió a observar el vacio y a hacer una pausa prolongada - Creo que hay algo que deberías ver....no estoy autorizado a mostrarlo pero realmente, me importa poco la confidencialidad en estos casos....

-la nave era de origen Sith, no me cabe la menor duda, sobre el resto no tuve tiempo de ver nada… aunque tengo el numero del mercenario que lucho, si lo quiere contactar

-la orden ya lo contacto, en este momento ya debe estar en Dantooine, estará en la reunión. Si tienes un momento – Dijo empezando a dirigirse a su habitación -quisiera que veas los logs que me manda la orden... ya soy miembro del consejo asique me mandan los logs internos, y hay algo preocupante

Derlin siguió al maestro con su acostumbrada parsimonia y tranquilidad. Soslan lo condujo a su habitación, ambos se sentaron frente a una terminal y Soslan empezó a navegar entre distintos mensajes y logs que había recibido.

-La orden es reacia a creer lo que ustedes han visto, dicen que los Siths que ustedes encontraron son casos aislados... que ellos no están encontrando nada... algún culto del Lado Oscuro aquí y allá... pero no más de 10 o 15 en toda la Galaxia... y te puedo asegurar que no es falta de vigilancia, la Orden esta mas paranoica que nunca desde que se reconstruyo hace 10 años... pero los pocos cultos que ellos encontraron son pequeños y sin importancia, y fácilmente desbaratados

En ellos había varios mensajes que daban importancia a los Siths, otros en lo que figuraba la falta de pistas o rastros que seguir, y varios más de vigilancias que no dieron resultados, de todos la gran mayoría apuntaban a Siths aislados, que habían quedado dispersos por la galaxia tras la guerra, y en ninguno se hablaba de peligro inminente, y salvo los enviados por las maestras ninguno traía pistas ni aportaban datos de relevancia. Era evidente que la Orden estaba al tanto que algo estaba pasando, y estaba movilizada, pero que la falta de rastros hacían que los esfuerzos no estuvieran en caminados en una dirección.

-La maestra Kalissa teme otra guerra abierta, que los Siths simplemente se estén reagrupando y reponiendo bajas… y si tengo que ser honesto, a este punto, me parece más bien un manotazo de ahogado, no me parece que estén listos para algo tan abierto, o que quizá están haciendo lo mismo que nosotros, reclutando todo lo que pueden por la escases de maestros capacitados. Pero tamicen, para ser honestos, lo más cercano que vi a un Sith fue su cadáver

-Yo pienso que están planeando algo, pero estoy de acuerdo contigo que es muy poco probable que sea un ataque directo....

-por otro lado, i lo que dice el mercenario es verdad, sospecharía que su ataque viene por el ámbito de lo multimedia, el asesinato o la manipulación de una estrella famosa es un arma muy poderosa para tener un gran impacto en mucha gente, mas si es la estrella es un símbolo de la juventud

-Sin dudas –Volvió a hacer una pausa mientras miraba otros de los logs - Creo que tienes razón, pero lo veo de otro modo.... creo que quieren golpear de maneras que no habían hecho antes... Cultos, Gente famosa de su lado, usuarios de la Fuerza receptivos al lado oscuro fuera de la orden Jedi...

-¿una guerra sutil de popularidad y poder?

-Algo asi... Preparar el terreno para cuando tengan más poder y tener oídos que los escuchen. Los Siths perdieron la guerra pasada porque eran una Fuerza exterior, invasora. Para muchos, Derlin, los Jedi y los Sith somos lo mismo. Para mucha gente común, pero ellos trataron de dominarlos directamente la ultima vez, eso se siente, y genera rechazo… Pero imagínate una galaxia, donde alguna gente crea en el Lado Luminoso, y otra en lado oscuro... Si viniera luego un nuevo ejército Sith, se encontraría con algo mucho más gobernable, hay mucha gente que cree en el lado oscuro...los criminales, los estafadores, incluso la mayoría de los hombres de negocios....

-Entonces ¿no es perjudicial para la orden utilizar algo que usaron los Siths como Czerca?, ¿llena de hombres de negocios?

-No estamos utilizando a Czerca, estamos tomando sus bases para la republica, ¿Que opción tendríamos? ¿Destruir las bases y crear nuevas? Por eso están mandando Jedis, para asegurarse de que no había nada raro... y no las estamos tomando para nosotros, se convierten en bases republicanas... los sueldos de los empleados los paga la republica

-¿pero es eso realmente es realmente efectivo?, en Ungol solo estuvimos unos días y encontramos bastante, y tengo la sospecha de que solo rascamos la superficie, las maestras... y el mandalore, estaban más centradas en otros asuntos que en realmente buscar cosas de importancia, de hecho, en un momento me pareció mas bien que cada uno estaba sirviendo a sus propios intereses más que hacer lo que usted dice maestro, digo, en 3 días encontramos un adepto del lado oscuro y un Sith, con su nave, en una galaxia que debería estar libre de ellos y ni siquiera los buscamos

-Me doy cuenta de que estamos desperdiciando esfuerzos con esto. ¿Crees que debería hacer que el consejo jedi deje esa tarea de las bases a la republica?

-creo, mas bien, que debería ser una tarea compartida... dejar a alguien de la republica que lidie con las tareas burocráticas y a los jedis.. hacer lo que hacemos, de esa forma, además, se formaría un lazo entre aquellos miembros de la republica y los jedis que los acompañan, y de esa forma, la orden también tendría oídos en la republica en muchos niveles, además de esa forma se podría dividir a tarea, y así habría mas grupos, y se cubriría un área mayor

-¿Como mandar grupos republicanos a hacerse cargo de las bases, con un Jedi como consejero? –Soslan parecía bastante sorprendido

-¿por que no? – pregunto intrigado Derlin ante la mirada de sorpresa de su maestro.

-Esa es una excelente idea Derlin, quizá si tengas pasta para burócrata de la orden –Contesto con una media sonrisa

-¿Eso es un cumplido maestro?

-Definitivamente, aunque espero que te resulte muy grato. En cuanto asuma mi puesto, elevare tu propuesta, el único problema es que la republica nos pidió hace esto porque estaban cortos de gente, pero supongo que un Jedi podría seleccionar a su equipo entre posibles candidatos....la republica tiene créditos para pagar, lo que le falta es gente...

-Es verdad, de esa forma los equipos estarían mas en sintonía con el jedi

-Normalmente te pediría que formes al primero de esos equipos....ahí es cuando sacas tu sable de luz, me matas y te haces Sith.

-¿yo?, maestro, no es necesario, en cuanto le diga eso a Kalissa ella lo haría de una forma mucho más pulcra y con mejor técnica, seguramente incluso lo haría de tal forma que no le duela... tanto –Soslan no pudo evitar reírse ante la ocurrencia del padawan.

-por cierto maestro, dijo que el caza recompensas debe estar en dantooine, ¿la cantante también estará allí?

-No tengo idea, los Zeison Sha actúan de maneras impredecibles... Pudo llevarla con él o dejársela a alguno de sus socios... Eso es su mayor virtud....por eso sus números son pocos, pero difícilmente disminuyen, no son gente fácil de encontrar y cazar, y no sienten obligaciones hacia la galaxia como nosotros… ¿la cantante esta que dices era uno de ellos? –Derlin se imagino a la niña abandonada por allí y claramente no le gusto nada, algo se debió notar en su rostro.

-¿Que pasa? ¿te preocupa?

-No, es una usuaria de la fuerza, pero no uno de ellos creo –Era muy difícil ocultar algunas cosas de Soslan, lo conocía bastante bien, pensó mientras observaba como su maestro descargaba algunos archivos.

-Ah, Todrik

-¿lo conoce? – Pregunto intrigado el padawan.

-¿Si lo conozco? Yo le enseñe a usar el sable de luz, jajajajaj

-Parecía agradable

-Es un excelente muchacho, solo que es un poco descuidado...si no fuera tan poderoso en la Fuerza, se olvidaría su cabeza en algún lugar

-Parecía despistado, es verdad, y muy interesado en la música

-Yo le debía un favor a su maestro asique accedí a entrenarlo, no me extraña que se haya cargado un Sith, además esa cosa que lanzan es muy difícil de prever

-¿el freezbe ese?

-Si, jajajajja, yo le decía igual

-¿que hace?

-Ahhmm....es como un sable de luz, pero vuela, no lo usan para cuerpo a cuerpo

-los sables de luz también vuelan, bueno, más o menos

-esto esta diseñado para eso

-aunque no es tan poderoso como un sable de luz

-¿tiene algún video?

-por eso algunos de ellos continúan con la tradición – Soslan empezó a buscar algo en la terminal -aahmmmm...tengo videos de entrenamiento de Todrik

Soslan comenzó a reproducir los videos de los entrenamientos, Derlin los observo detenidamente, el “freezbe” era bastan difícil de predecir, había unos videos que demostraban a las claras como los utilizaba Todrik, arrojando primero el “Freezbe” y dejándolo levitando, hasta que el enemigo, en este caso droides, se olvidaban de este, en ese momento era cuando entraba en acción, volando por todo el campo y causando los mayores estragos posibles.

-¿maestro, que se necesita para desarrollar una técnica de combate? – Pregunto observando la forma de lucha de Todrik

-¿practicarla? ¿Como todo? ¿quieres aprender algo en particular?

-me refiero a algo totalmente nuevo, que yo sepa

-Explícate mejor

-¿Quieres diseñar una forma tu solo?

-una técnica de esgrima

-Normalmente te diría que deberías aprender alguna bien, algunos maestros hacen eso, desarrollan su propia version de una técnica preexistente para que sea menos predecible

-¿existe alguna que sea puramente defensiva mesclando el sable con tecnicas defensivas como el escudo y el blast?

-Si, Soresu, la forma 3

-ah bueno, ¿me enseña las bases?

-Por supuesto, ya estaba aburrido de burocracia-contesto soslan con cierto brillo en los ojos mientras tomaba su sable de luz, Derlin lo imito, el también quería distenderse después de tanta platica.